Entre sus ingredientes clave destacan la niacinamida (50,000 ppm), que ayuda a unificar el tono y fortalecer la barrera cutánea; el ácido tranexámico (TXA), conocido por ayudar a reducir manchas, hiperpigmentación y rojeces; además de ácido hialurónico, ceramidas y colágeno, que aportan hidratación profunda y mejoran la elasticidad. También incluye allantoin y extractos calmantes que ayudan a suavizar la piel sensible.
Sus beneficios principales incluyen una piel más luminosa, hidratada y uniforme al despertar, además de ayudar a mejorar manchas postacné, poros visibles y textura irregular. Gracias a su efecto “wrapping”, crea una película ligera que sella los ingredientes activos durante la noche para potenciar la absorción y dejar la piel más suave y descansada al día siguiente.
Para usarla, aplícala como último paso de tu rutina nocturna después del sérum o crema hidratante. Distribuye una capa uniforme evitando el área de ojos y labios, deja secar durante unos minutos y duerme con la mascarilla puesta. A la mañana siguiente, retírala suavemente o enjuaga con agua tibia. Se recomienda usarla 2–3 veces por semana o según la necesidad de tu piel.