Entre sus ingredientes clave destaca el PDRN derivado de brócoli, una alternativa vegetal enfocada en apoyar la regeneración y el aspecto saludable de la piel; además contiene niacinamida, que ayuda a mejorar el tono y aportar luminosidad; adenosina, conocida por su acción antiedad; y una mezcla de ingredientes hidratantes y protectores de barrera cutánea. También incorpora componentes inspirados en exosomas y colágeno vegetal, pensados para reforzar firmeza y mantener la piel más suave y nutrida.
Sus beneficios principales incluyen hidratación profunda, efecto glow natural, mejora visual de la textura y apoyo a la elasticidad de la piel. Su textura ligera tipo sérum deja un acabado luminoso sin sentirse pesado, por lo que suele funcionar bien para pieles apagadas, deshidratadas o con pérdida de firmeza. Muchas fórmulas con PDRN se combinan con ingredientes humectantes y reparadores para potenciar la hidratación y el confort de la piel.
Para usarlo, aplícalo después del tónico y antes de la crema hidratante. Coloca 2–3 gotas sobre el rostro limpio y distribuye suavemente hasta que se absorba por completo. Puede utilizarse tanto en la mañana como en la noche, y se recomienda aplicarlo sobre la piel ligeramente húmeda para potenciar la hidratación. Durante el día, acompáñalo con protector solar para mantener la piel protegida y potenciar los resultados de luminosidad.